Así fue mi primera experiencia "montañera" en los Picos de Europa.
Primera toma de contacto. Cuatro amigos y una aventura. Atravesar el Macizo Central de Picos de Europa, el macizo de los Urrielles. Todo comenzaba en Fuente Dé para terminar en Caín. Cuatro días y cuatro macutos llenos de comida que iba a sobrar, uno estrenando botas (si, yo), otro que apenas había pisado la montaña y tres que realmente no sabían adonde iban.
Sufrir sonriendo, eso es lo que hicimos durante aquellos cuatro días. Enfrentarnos directamente a nuestra capacidad de resistencia. Con el paso del tiempo el recuerdo que me queda es el de un macuto que me aplastaba contra el suelo y una enorme satisfacción después de cada cuesta, de cada pedrera, de cada paso delicado. Aquí es dónde me encontré por primera vez un spit en un sitio por dónde iba "andando". Aquí es dónde tuve mi primera pájara de verdad, de esas que te hunden la vida, cuando el siguiente paso es imposible. Aquí es dónde decidí volver al Picu cada año. Aquí aprendí tantas cosas...
Gracias a las indicaciones del dueño de la tienda "Vivac" (creo que la han cerrado y me jode, allí me compré mis primeros pies de gato), la primera parte del camino, entre Fuente Dé y Vega Urriellu, descubrimos paisajes increíbles y disfrutamos de esas zonas que te ofrecen soledad, algo que muchas veces es importante para disfrutar de la montaña al 100%. Collada bonita fue un punto de inflexión. Llegamos andando por la niebla, sin estar muy seguros de ir bien encaminados. Llegamos al collado y nos metemos en una pequeña cueva a comer dejando fuera una niebla que mas parecía un merengue. Comemos y al salir la niebla se estaba levantando, dejándonos ver la cara este del Picu poco a poco. Sólo digo que ponen los pelos de punta recordándolo.
Todo lo demás, andar y subir pedreras. El choque con la montaña ya se había producido, ya nos había maravillado, así que el resto del viaje fue, simplemente, mantenernos en ese estado de sufrir sonriendo. De Vega Urriellu a comer en Cabaña Verónica, de allí a Collado Jermoso. En Collado Jermoso hubo otro grandísmo momento. ¡¡¡Tenían BARRIL DE CERVEZA!!! jejeje. Nunca una birra me supo tan rica. Tenía una ampolla en cada talón del tamaño de un parche de compeed antiampollas. De eso habrá que hablar otro día.
Noche en Collado Jermoso y bajamos a Caín. Más y más pedreras, el guarda que parece que esquía por ellas y nosotros rotos como buenos primerizos que somos. Bajada preciosa con bosque al final.
Las cervecitas de rigor al terminar una actividad...
Y un día de descanso en Caín de arriba, que está abandonado y nadie va a visitarlo, a pesar de que es precioso. Espero que siga siendo un rincón poco frecuentado...sobre todo teniendo tan cerca la ruta del Cares...
Luego seguimos de viaje por Asturias, pero eso ya fue más playa y festividades varias, jejeje.
1 comentario:
Picos, lugar mágico y con encanto !!!
Este año la méteo no nos ha dejado subir al "Picu" por la Sur, pero la primavera que viene, no se nos escapa !!!.
Buen blog.
Salu2, Diego.
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